¡Ah pero con un chocolate si se te quita!
Por alguna razón siempre que compro zapatos tengo la mala suerte de que no resultan ser los más cómodos del mundo, así que iba caminando a paso torpe tratando de no sentir el dolor en mis talones.
“Estando en Florencia esto no debe de resultar difícil”, pensé, tantos hermosos lugares que un dolor no puede arruinarme el viaje, “Bieeen…te dije que no usaras esos zapatos” me dijo Marissa en su tono sarcástico. Nos sentamos en una barda de piedras y me quité el zapato, aquello de tratar de no sentir el dolor me resultó poco efectivo, ya que mi pie tenía una ampolla gigantesca.
“Necesito descansar y comer en algún lado…” dije, volteamos buscando un lugar apropiado para comer cuando nuestros ojos se posaron en un pequeño lugar, “Ahí se ve rico”, acordamos, así que me quité los zapatos y opté por ir descalza.
En la entrada decía: Hemingway, entramos al lugar y había varias personas, sentimos un ambiente muy cálido y cómodo, la gente platicaba ávidamente en lo que nosotras nos acercamos a la vitrina de los pasteles, se veían exquisitos, debo recalcar que es un poco caro pero créanme que vale la pena.
En fin, Marissa pidió un pastel y yo unas trufas con un capuchino, nos sentamos en una mesa cerca de la entrada y disfrutamos de estos deliciosos postres, la gente entraba y salía del lugar mientras yo seguía sintiendo el delicioso chocolate de las trufas derretirse en mi boca, “Pruébalas” y prácticamente le metí una a Marissa en la boca, ella asintió con alegría y cuando acabó de masticar la trufa no dudó en tomar otra. Probé de su pastel y compartimos el capuchino, “Bueno, ¡vámonos! A ver si alcanzamos la tienda antes de que cierren” , dije alegremente, a lo que Marissa me respondió: “¡Cómo! ¿Y tu pie?”.
“Pues me siento mejor” alegué, “¡Pero si tenías ampollas! ¡Ah…pero con un chocolate si se te quita!” . (Ok tampoco quiero dar a entender que el chocolate fue milagroso, aunque lo fue para mi paladar como lo fueron unas curitas para mi pie). Reí, ”Ya vámonos”.
Debo admitir que este lugar le hace honor al escritor americano, se los recomiendo para ir por la tarde después de comer, es un lugar perfecto para relajarse un rato, además si usted está en París, Los Ángeles, Moscú o Singapur puede encontrar otra sucursal a la mano.
Me encantaría escuchar su opinión sobre el lugar si ha estado ahí.
¿A usted qué le pareció?

Recomendaciones:
· Las trufas están deliciosas.
Dirección:
Piazza Piattellina 9r